Clos de Luz Massal 1945...
Rojo violáceo brillante. Aromas a grosella negra, ciruela, mermelada de moras, canela, regaliz y té negro. En boca es de acidez media-alta, taninos suaves, estructura media y final frutoso.
There are no more items in your cart
Hay 10 productos
Rojo violáceo brillante. Aromas a grosella negra, ciruela, mermelada de moras, canela, regaliz y té negro. En boca es de acidez media-alta, taninos suaves, estructura media y final frutoso.
Clos de Luz realiza una selección de viñedos plantados en suelos extremadamente pobres y ricos en granito, en el año 2005. Este factor añade tensión y fortaleza a los taninos, lo cual no es un detalle menor en vinos de variedades mediterráneas cultivadas en una zona cálida como Almahue, donde el sol a veces produce vinos muy maduros y dulces. En estos casos, los taninos actúan como contraparte, aportando equilibrio. Este vino no presenta frutas dulces, sino frutas rojas con una acidez pronunciada, lo que resalta el efecto penetrante de los taninos con mayor intensidad y construye un vino que es nítido y lleno de vida.
Purpura intenso. Antiguo viñedo, este malbec tiene un intenso aroma con notas de frutos rojos, moras, arandanos maduros, sumandole notas de chocolate y violeta, muy complejos. Sus taninos en boca son sedosos y aterciopelados, los cuales se funden armónica y lentamente junto a la acidez, creando un final largo y untuoso
Rojo cereza oscuro con violeta. Aromas de fruta roja madura, algo de betarraga, especias, suave tostado. Boca fresca, jugosa, compacta, algo tostada.
Este vino tiene su origen en el valle de Casablanca, a menos de 30 kilómetros al este del Océano Pacífico. Nuestros viñedos son influenciados por las suaves brisas del océano y fría niebla matinal, lo que da como resultado un vino con aromas cítricos de lima y mandarina mezclado con algunas notas florales. Suave y fresco.
Un vino que nace en las laderas de nuestro viñedo en Casablanca, 30 kilómetros al este del océano Pacífico. La fría niebla matinal, sumada a las particulares características de los suelos, le imprimen al vino intensos aromas de frutilla y cerezas, que se mezclan con notas cítricas y florales. Su fresca acidez lo convierte en el vino de verano por excelencia, y su versatilidad lo hace ideal para acompañar aperitivos, postres o ensaladas.
"Vivos aromas a mora, arándano y cereza seca se entremezclan con notas a vainilla y cedro. Intenso y equilibrado en boca, con textura sedosa, taninos finos y un persistente final.
Las uvas son cosechadas a mano, doblemente seleccionadas y maceradas en estanques de acero abiertos con levaduras nativas. Tras la fermentación permanecen sobre sus pieles para darle estructura y suavizar su final. Los mejores lotes de la cosecha son seleccionados y mezclados, para continuar con la crianza barricas de roble francés durante doce meses."
"Aromas de frutas rojas, cedro y boldo. En el paladar es fresco y frutal, con sabores de cereza y toques de pimienta y romero. Sedoso, con taninos aterciopelados y buen volumen en boca.
Las uvas son cosechadas a mano, doblemente seleccionadas y maceradas en estanques de acero abiertos con levaduras nativas. Tras la fermentación permanecen sobre sus pieles para darle estructura y suavizar su final. Los mejores lotes de la cosecha son seleccionados y mezclados, para continuar con la crianza barricas de roble francés durante doce meses."
Ritual es un trabajo que se hace con dedicación. Las uvas de este Sauvignon Blanc provienen de tres parcelas distintas de nuestro viñedo en Casablanca: Gloria y Mauco, que son pura expresión de bosque nativo, y Terrazas, que aporta la mineralidad de la Cordillera de la Costa. Tres sectores que muestran la mejor expresión de esta variedad en Casablanca.
Neyen, un ensamblaje clásico de Cabernet Sauvignon y Carmenere, refleja fielmente los ricos suelos de Apalta. Cada año, busca lograr un equilibrio y una sinergia elegante entre las características de ambas variedades. El Cabernet Sauvignon aporta estructura, mientras que la Carmenere, la variedad perdida de Burdeos, ofrece una textura suave y un final sedoso. Este vino del nuevo mundo con esencia del viejo mundo es un reflejo de las vides y los suelos centenarios de la propiedad en Apalta.